En una frase: Heijunka nivela mix y volumen a lo largo de un periodo fijo; kanban es una señal que autoriza producir o mover producto. En la caja de nivelación, las columnas muestran intervalos y las tarjetas representan cantidades de producción según su pitch. LEI explica los conceptos y muestra cómo se relacionan en un ejemplo, no como una regla universal (Heijunka, Kanban y Heijunka Box).

El vínculo: patrón, tiempo y señal

Heijunka organiza el tipo y la cantidad de producción a lo largo de un periodo. Kanban comunica una autorización dentro de un sistema pull: puede indicar que se produzca una cantidad o que se mueva material. Para entender cómo se conectan, hay que mirar cuándo aparece cada señal, qué cantidad representa y qué operación la recibe. El patrón nivelado describe una cadencia prevista; la tarjeta pone en marcha una acción concreta.

No son tres nombres para el mismo dato. El periodo de nivelación puede ser un turno o una semana; el intervalo de una caja describe cuándo se recogen sus señales; el pitch relaciona tiempo y cantidad. En el ejemplo de LEI, la caja empieza a las 7:00 y sus columnas están separadas por 20 minutos. El texto llama a ese lapso intervalo de retirada.

No indica que todas las plantas deban organizar la recogida así (Heijunka Box, descripción de la caja).

La definición de kanban también es más concreta que «una tarjeta para ordenar trabajo». LEI lo describe como un dispositivo que comunica autorización e instrucciones para producir o retirar artículos. La forma puede ser una tarjeta, una placa, una señal electrónica u otro medio. Para este artículo importa la relación entre la señal y la acción, no el diseño de una tarjeta (Kanban, definición).

Tres tiempos que conviene separar

Periodo de nivelación. Es el horizonte en el que se distribuyen mix o volumen. La definición de LEI habla de nivelar el tipo y la cantidad de producción durante un periodo fijo. El horizonte permite describir la pauta general, pero no dice por sí solo a qué hora debe recogerse cada señal (Heijunka, definición).

Intervalo de retirada. En el ejemplo de la caja, cada columna representa un intervalo idéntico para retirar kanban. El operario de materiales recoge y distribuye las señales con la frecuencia indicada por esa ilustración. El intervalo corresponde al movimiento de las tarjetas dentro del ejemplo; no debe leerse automáticamente como el tiempo de fabricación de cada producto (Heijunka Box, columnas e intervalos).

Takt y pitch. LEI define el pitch como takt multiplicado por la cantidad empaquetada. Las unidades ayudan a comprobar la operación: tiempo por unidad multiplicado por unidades por empaque da tiempo por empaque. El takt y el pitch pertenecen a la misma relación temporal, pero no describen el intervalo de retirada de la caja. Para interpretar la figura, pregunta qué representa cada columna y cuánto tiempo de producción representa cada tarjeta (Heijunka Box, definición de pitch).

Leer la ilustración de LEI sin inventar una cadencia

La caja del LEI usa columnas de 20 minutos y filas por tipo de producto. Cada tarjeta representa un pitch de producción para una referencia. La relación entre el pitch de esa referencia y el intervalo de columna explica por qué no aparece el mismo número de tarjetas en todas las filas. La siguiente transcripción compacta conserva el ejemplo publicado; no representa una secuencia observada en una fábrica:

Referencia del ejemplo LEI Pitch descrito por LEI Señales en relación con columnas de 20 minutos
A 20 minutos Una tarjeta en cada intervalo
B 10 minutos Dos tarjetas en cada intervalo
C 40 minutos Una tarjeta en intervalos alternos
D y E, mismo proceso 20 minutos; demanda relativa 2:1 Dos intervalos con D y el siguiente con E; después se repite la relación ilustrada

Qué se ve al recorrer seis columnas

La tabla se puede leer como una fila temporal, no como una suma de producción. Si se siguen seis columnas, A aparece una vez en cada una; B tiene dos tarjetas por columna; C aparece en tres columnas alternas. En la fila compartida, el patrón D, D, E repetido dos veces deja cuatro tarjetas D y dos E. Esas cantidades cuentan tarjetas en la ilustración.

No son unidades terminadas: la fuente no aporta para cada producto el tamaño de empaque necesario para convertirlas a piezas.

El ejemplo de C también aclara cómo leer una casilla vacía. Si el pitch descrito es de 40 minutos y las columnas están separadas por 20, la ausencia de una tarjeta en la columna intermedia forma parte del patrón ilustrado. No demuestra que alguien olvidó retirar una señal. En una secuencia local, una columna vacía solo tiene sentido cuando se conoce el pitch de la referencia y la regla usada para colocar sus tarjetas.

Sin esos dos datos, no se puede distinguir una pausa prevista de información faltante.

La fila D/E enseña otro tipo de lectura. Los dos productos comparten proceso, pero el ejemplo distribuye señales según una relación de demanda de dos a uno. La secuencia no autoriza a concluir que todas las referencias deban compartir proceso ni que un patrón 2:1 sea apropiado en otra planta. Sí permite ver qué relación intenta representar la fila: qué referencias alternan, con qué proporción y a lo largo de cuántos intervalos. La decisión local requiere sus propios datos.

El ejemplo de LEI comienza a las 7:00 y fija columnas de 20 minutos: son puntos para retirar kanban, no momentos de finalización de piezas (Heijunka Box). Para leer el esquema, sigue una referencia y compara el pitch de su fila con el intervalo común; identifica después qué operación recibe la señal.

Qué autoriza cada señal en el flujo pull

La caja explica una distribución temporal de kanban. La página de LEI sobre kanban describe cómo se conectan dos funciones: el kanban de retirada autoriza trasladar piezas hacia el proceso que las consume; el de producción comunica al proceso anterior qué tipo y cantidad debe fabricar. Ambos participan en el flujo pull, pero no son intercambiables (Kanban, tipos de señal).

LEI describe el recorrido de las señales en este orden. En el proceso que consume una pieza, el operario retira el kanban de retirada cuando usa la primera unidad de un contenedor. La señal va a una caja de recogida. El manipulador de materiales la lleva al supermercado aguas arriba y la coloca en un contenedor nuevo para entregar al proceso consumidor.

Cuando ese contenedor sale del supermercado, se retira su kanban de producción y se devuelve al proceso proveedor; allí señala la necesidad de fabricar otro contenedor. La fuente presenta este circuito como un ejemplo de cómo se coordinan las señales de retirada y producción, no como la única configuración posible (Kanban, funcionamiento de producción y retirada).

Ese recorrido ayuda a contestar una pregunta práctica: ¿qué evento libera la señal que aparece en la columna? La ilustración de la caja organiza el momento de retirada de kanban; el circuito pull explica qué movimiento puede seguir después. Si el artículo o diagrama no identifica cuál de esos pasos está mostrando, todavía no permite saber si se habla de producción, traslado o recogida de tarjetas.

La secuencia debe mostrar qué señal libera qué cantidad y cuándo. Esa frase funciona como prueba de lectura: busca el evento, la acción y la cantidad en el mismo tramo. Si solo aparece un horario, no se sabe qué señal circula. Si solo aparece una cantidad, no se sabe a qué intervalo corresponde. Si se menciona una tarjeta sin decir si es de producción o retirada, falta la acción autorizada. (Kanban, definición y funciones).

Qué información acompaña a la señal

La caja muestra cuándo se retira una señal; la tarjeta o su equivalente puede aportar datos sobre el artículo y su recorrido. LEI enumera como ejemplos el nombre y número de pieza, el proveedor externo o proceso interno abastecedor, la cantidad por empaque, la dirección de almacenamiento y la dirección del proceso consumidor. La fuente los presenta como información que una tarjeta puede indicar, no como una plantilla universal (Kanban, información de la tarjeta).

Dato que LEI menciona Pregunta que ayuda a resolver
Nombre y número de pieza ¿A qué referencia de la caja corresponde la señal?
Proveedor o proceso abastecedor ¿De qué proceso viene el material?
Cantidad por empaque ¿Qué tamaño de empaque describe el registro de la señal?
Dirección de almacenamiento ¿Dónde se guarda el material antes de su consumo?
Dirección del proceso consumidor ¿Qué proceso recibe el material?
Código de barras, si aparece ¿Se usa para seguimiento o facturación automática?

La lista ayuda a separar el contenido de la señal del intervalo de la columna. Para leer una tarjeta junto a la caja, enlaza la referencia con la fila y contrasta la cantidad por empaque con el dato usado al interpretar su pitch; luego sigue los procesos abastecedor y consumidor y la ubicación declarada. Así se revisa identidad, cantidad y ruta sin volver a contar tarjetas como intervalos ni atribuir al dibujo detalles que no contiene.

LEI señala que un código de barras puede servir para seguimiento o facturación, y que kanban también puede adoptar otros medios, como placas, bolas de color o señales electrónicas, siempre que comuniquen la información necesaria sin inducir instrucciones erróneas. Por eso no se debe suponer que todo formato local imprime los mismos campos, ni que el soporte por sí solo identifica si autoriza producción o retirada.

Si un dato de la tarjeta no está visible, déjalo sin completar por inferencia y consulta el registro local que documente ese punto (Kanban, medios e información).

Un caso de planta: el horizonte no era el intervalo de la tarjeta

Araujo y Queiroz describen una implantación de nivelación en una instalación brasileña de producción por lotes para stock. La fábrica y sus productos aparecen anonimizados; el caso habla de una etapa tipo prensa, dos máquinas y hasta 130 modelos. Los autores estudiaron la operación con observaciones, entrevistas, archivos y presentaciones. Esa base permite leer decisiones concretas del proyecto, pero sigue siendo un caso de una sola instalación, no una muestra de plantas comparables (Araujo y Queiroz, resumen y §3–4.1).

La pauta semanal no se deduce de las columnas de una caja. En el caso, el plan de nivelación cubría seis días. Los autores explican que escogieron ese horizonte para acompasarlo con el intervalo de planificación y el tiempo normal de trabajo de la instalación. Es una decisión documentada allí, no una cadencia que pueda trasladarse directamente a otra fábrica.

El dato responde a «¿sobre qué periodo se distribuyó el plan?»; el intervalo de veinte minutos de LEI responde a otra pregunta: «¿cada cuánto se recogían las señales en esa ilustración?» (§4.2.1–4.2.2, Fig. 1, pp. 4–5 del PDF).

También conviene separar el horizonte de la capacidad que el plan necesitaba. Los planificadores no trataron los 130 modelos de la misma forma: priorizaron 22 referencias, que el artículo relaciona con el 80 % del valor medio de demanda, y programaron mensualmente las 108 referencias restantes, de menor volumen. Para elaborar el plan usaron demanda histórica y previsiones, junto con tiempos de preparación, tamaño de lote y tasa de producción.

El artículo describe esa selección como parte del diseño de su caso; no establece que 22 referencias, seis días ni ese porcentaje sean umbrales recomendados para un lector (§4.2.1–4.2.2, pp. 4–5).

El término pitch puede confundir porque ya aparece en el ejemplo de LEI, pero aquí el artículo lo usa al hablar de la capacidad requerida para procesar los lotes. La fuente relaciona el tiempo total de procesamiento de lote con la capacidad necesaria. Esto caracteriza el plan del estudio.

No demuestra que ese cálculo determinara cuándo se liberaba o recogía una tarjeta electrónica: la misma sección informa que implantaron controles visuales y Kanban electrónico junto con la nivelación, y remite el funcionamiento detallado de esas herramientas a un trabajo futuro. El texto disponible, por tanto, no permite reconstruir una regla de liberación ni equiparar el pitch del plan con el intervalo de recogida (§4.2.2, p. 5).

Qué permite leer la comparación antes/después

El estudio compara octubre–diciembre de 2007 con marzo–mayo de 2008; la implantación ocurrió en febrero de 2008. La nivelación se combinó con formación y controles visuales y electrónicos. La tabla resume los indicadores que los autores compararon para esas ventanas; no son una predicción para otra operación (§3, §5 y Fig. 2, pp. 2–3 y 6).

Indicador que reporta el artículo Cambio comunicado Qué no permite concluir por sí solo
Inventario medio −23 % Que la nivelación causara por sí sola toda la reducción
Tamaño medio de lote −18 % Que otro proceso obtenga la misma variación
Preparaciones mensuales +10 % Que el aumento sea una mejora sin considerar su contexto
Nivel de servicio Sin cambio Que las demás condiciones fueran idénticas

La figura 2, sin embargo, muestra promedios de 99,20 % antes y 98,46 % después, y anota una variación de −1 %; el texto de los autores afirma que el nivel de servicio «no ha cambiado». Se conservan ambos registros del artículo sin inferir qué explica la diferencia (§5 y fig. 2, p. 7).

La tabla conserva la dirección y el nombre de cada indicador, pero el diseño antes/después no separa el efecto de cada cambio implantado. Tampoco describe en detalle cuándo una señal concreta pasó del tablero al proceso. Por eso el caso sirve para distinguir tres piezas de una explicación: el horizonte de planificación, la capacidad que el plan reserva para los lotes y los controles Kanban que acompañaron la implantación.

Si una fuente solo informa de una de ellas, las otras no deben completarse por inferencia.

Los autores limitan la aplicabilidad a sistemas por lotes con características comparables. Esa frontera importa aquí: el caso aporta contexto histórico sobre cómo se relacionaron planificación y señales en una implantación concreta, pero no prueba una fórmula universal, un intervalo de liberación ni un efecto causal aislado. La mecánica de las tarjetas queda fuera del detalle publicado en este artículo (§4.2.2 y §6, pp. 5–6).

Una comprobación local

Para documentar una propuesta, elige una referencia y un horizonte. Registra el patrón previsto con su intervalo, takt y cantidad por empaque; después anota por separado cuándo se observó la retirada, el movimiento del contenedor o el retorno de la señal. Contrasta también la referencia, el proceso abastecedor y el consumidor con los datos visibles en la tarjeta. Si falta un campo, déjalo como desconocido y consulta el registro local en lugar de inferirlo.

Una diferencia entre plan y observación señala qué paso revisar, pero no demuestra por sí sola una causa ni un fallo. El ejemplo de LEI describe un circuito y campos posibles, no datos de una planta concreta.

Preguntas frecuentes

¿Qué función cumple kanban dentro de una secuencia nivelada por heijunka?

Heijunka nivela mix y volumen a lo largo de un periodo fijo; kanban es la señal que autoriza producir o mover producto.

¿Qué debe dejar claro la secuencia de tarjetas para saber qué se libera y cuándo?

La secuencia debe mostrar qué señal libera qué cantidad y cuándo.

¿Qué significa pitch en una secuencia de heijunka?

LEI relaciona tarjetas de mix/volumen por intervalo y pitch con takt/cantidad de empaque.

¿Los ejemplos de pitch de LEI fijan un valor válido para cualquier proceso?

No. LEI ilustra pitches distintos según takt y cantidad empaquetada; su ejemplo no fija un pitch para otros procesos.