Un caso útil parte de una observación, explica qué se mide y deja claro qué todavía depende de una persona. En esta página, los dos casos son hipotéticos. No son registros de una fábrica española, no ofrecen diagnósticos ni fijan valores para decidir si una máquina debe continuar o detenerse.
La guía del U.S. Department of Energy distingue el mantenimiento predictivo por el uso de mediciones sobre la condición del equipo, frente a tareas preventivas programadas por tiempo o uso. Esa distinción ayuda a leer los casos, pero no convierte una sola lectura en una predicción. Aquí seguiremos cinco elementos: señal, repetición bajo condiciones comparables, contexto, revisión y decisión documentada.
La guía es técnica y estadounidense; no es una norma española ni una instrucción para operar equipos. DOE, capítulo 5, secciones 5.3–5.4.
Qué debe aportar un caso
Un caso predictivo conecta señal, medición repetible y decisión revisada por persona; no basta etiquetar calendario como predictivo. En la guía DOE, el mantenimiento predictivo parte de medir la condición funcional y contrasta ese enfoque con una tarea fijada por calendario o tiempo de funcionamiento. El caso editorial de esta página añade algo que permite entender la decisión: quién revisa el registro y qué información acompaña a la lectura.
Esa parte no debe atribuirse como formulario DOE. DOE, capítulo 5, sección 5.4.
La palabra “repetible” aquí no promete que dos mediciones sean idénticas ni elimina variaciones del proceso. Quiere decir que el registro conserva suficiente contexto para que una persona pueda interpretar qué se comparó: qué activo era, dónde se observó la señal, qué método se declaró, cuándo se tomó la lectura y qué condición del equipo o del proceso se anotó. Si esos datos no existen, escribir “subió la vibración” puede describir una impresión, pero no permite reconstruir qué se comparó.
Tampoco hace falta llenar una ficha con campos que nadie utiliza. La pregunta práctica es si otro miembro autorizado del equipo podría entender qué se observó, localizar el registro relacionado y conocer quién revisó su alcance. La guía británica HSE aconseja planificar el mantenimiento, disponer de un procedimiento para reportar problemas y contar con personas competentes.
No prescribe el conjunto de campos de OT que proponemos más adelante, y su orientación no es legislación española. HSE, “How you can maintain equipment safely” y “Before you start maintenance”.
Caso A: una diferencia térmica aparente en un motor
Ejemplo hipotético. Durante una ronda visual, alguien anota que una zona de la carcasa de un motor parece más caliente que en una observación anterior. No tenemos una temperatura, una diferencia medida, un modelo de cámara ni una condición de carga confirmada. Por tanto, el ejemplo no permite concluir que exista un defecto, ni identifica su causa.
En esta escena, la primera decisión no es “¿está averiado?”, sino si la observación localiza un punto y permite pedir una medición apropiada. Si no se identifica el lugar o las condiciones de observación, conserva el aviso como no confirmado. Solo personal competente decide si medir y con qué método, conforme al equipo y al procedimiento del centro.
DOE presenta termografía en equipos rotativos y ejemplos de vibración; sus importes de 2010 no son valores actuales. La guía incluye estas técnicas como aplicaciones de mantenimiento predictivo, pero no valida el motor ficticio de esta escena ni permite deducir una avería concreta de una zona caliente. DOE, capítulo 6, sección 6.2.3.2, PDF p. 5 / impresa 6.5; sección 6.5.6, PDF p. 28 / impresa 6.28.
Para una diferencia térmica, mantén separados el punto observado, si se obtuvo una medición y la conclusión de su revisión. No atribuyas a una imagen una causa que el caso no midió; la ficha posterior ordena esos datos sin convertirlos en diagnóstico.
Si una medición posterior no reproduce la diferencia, anota qué se repitió y en qué condiciones; no conviertas ese resultado en una garantía sobre el motor. Si la observación persiste, conserva la evidencia y deja la causa pendiente de valoración competente. Así, el caso térmico separa una impresión visual, una medición y una conclusión sin anticipar si habrá reparación.
Caso B: registros de vibración que parecen cambiar
Ejemplo hipotético. En una bomba o un ventilador, el equipo responsable recibe una nota de que la lectura habitual parece distinta. No se asigna amplitud, frecuencia, orientación, velocidad de giro ni condición de carga. No se afirma que haya desalineación, daño de rodamiento o desequilibrio. Esas causas no se pueden deducir de una frase genérica ni de un caso inventado.
En vibración, la escena distingue una nota imprecisa (“parece distinta”) de una serie de lecturas que permitiría hablar de cambio. Recupera el registro anterior y comprueba si se refiere al mismo equipo y punto. Si falta método o contexto, marca la comparación como limitada; no completes los datos ausentes con una causa probable.
DOE incluye un caso de análisis de vibración en una combinación motor-bomba. El caso publicado identifica una determinación técnica sobre rodamientos y menciona costes del caso. Aquí solo tomamos la referencia para mostrar que la guía incluye aplicaciones de vibración en mantenimiento. No trasladamos sus cifras, su conclusión ni la configuración de aquel equipo a una planta española ficticia. DOE, capítulo 6, sección 6.5.6, caso “Vibration Analysis on Pump”, PDF p. 28 / impresa 6.28.
Aquí el valor de la revisión es identificar qué falta para comparar: un registro anterior, una referencia del punto o las condiciones anotadas. Si no puede reconstruirse, la observación actual puede permanecer en el historial como dato aislado, sin dibujar una tendencia. La tabla posterior ofrece una lista de comprobación editorial, no un diagnóstico.
La OT puede guardar la observación y el resultado de la revisión por separado. Si no se dispone de una repetición comparable, deja constancia de esa limitación y sigue el proceso del centro; esta escena no permite concluir que la bomba o el ventilador esté en buen o mal estado.
Tres estados útiles para una revisión
Una revisión documental puede terminar en distintos estados sin convertirlos en un diagnóstico. El primero es observación recibida: hay una nota, pero todavía no se puede comparar con otra lectura. En el caso térmico, eso ocurre si solo consta que una zona “parece más caliente”; la ficha conserva quién observó el punto y qué dato falta, sin asignar una causa. En el caso de vibración, “parece distinta” queda como descripción inicial, no como tendencia.
El segundo estado es comparación posible con límites. Hay dos registros que identifican el mismo activo y punto, y ambos describen método y condiciones suficientes para que una persona competente valore si son comparables. La ficha puede señalar qué condiciones coinciden y cuáles no. “Posible” importa: conservar dos valores no demuestra que el método, la referencia o el contexto sean adecuados.
Si carga o velocidad difieren, la nota puede dejar la comparación condicionada y explicar por qué no se usa como una tendencia concluyente.
El tercero es revisión con resultado documentado. Quien evalúa deja constancia de qué registros examinó, qué criterio o procedimiento del centro aplicó y qué seguimiento quedó asignado. El resultado puede ser pedir otra medición, mantener el aviso pendiente o documentar una conclusión técnica. Esta página no indica cuál decisión corresponde a una máquina real: depende de la evidencia, el fabricante y el procedimiento aplicable.
La utilidad de los estados es evitar que una observación sin revisar aparezca en el historial como si ya fuera una decisión.
| Estado documental | Qué puede escribirse | Qué conviene dejar pendiente |
|---|---|---|
| Observación recibida | Descripción literal, activo/punto conocidos y dato ausente | Tendencia, causa y umbral de actuación |
| Comparación posible con límites | Registros comparados y condiciones que sí constan | Conclusión si persisten diferencias relevantes |
| Revisión documentada | Persona o función revisora, criterio consultado y seguimiento | Cierre técnico si falta evidencia o una tarea sigue abierta |
La tabla es un recurso editorial para ordenar el expediente; no es una clasificación de DOE, HSE ni del Real Decreto. En particular, “pendiente” no significa que el equipo sea seguro o inseguro: indica que el registro no resuelve esa cuestión. La organización conserva su autoridad y aplica sus controles. Así se puede mejorar la calidad del historial sin usar la página para sustituir una revisión técnica.
Cuando dos observaciones no son comparables
Una tercera nota no completa el análisis si cambian el activo, el punto de lectura o las condiciones. Antes de llamar “tendencia” a dos registros, la persona que los revisa puede comprobar cuatro cosas: que identifican el mismo equipo y lugar, que el método permite compararlos, que se conoce la condición de operación y que el intervalo entre lecturas está claro. Si falta una, el registro debe decirlo.
| Pregunta de revisión | Si la respuesta no está disponible |
|---|---|
| ¿Coinciden activo y punto observado? | Aclarar la identificación antes de comparar. |
| ¿Se aplicó un método adecuado y consistente? | Pedir revisión a quien tenga competencia para medir. |
| ¿Se conocen carga, velocidad u otras condiciones relevantes? | Marcar la lectura como no comparable hasta comprobarlas. |
| ¿Hay una referencia previa verificable? | Registrar la observación actual sin inventar una tendencia. |
La tabla es una propuesta editorial para ordenar el caso, no un protocolo técnico de medición ni una lista que DOE o HSE impongan. La guía de DOE ilustra aplicaciones de termografía y vibración, pero el ejemplo de esta página no aporta configuración, magnitudes ni límites de aceptación. Cada planta debe seguir las instrucciones del fabricante y sus procedimientos. DOE, Operations & Maintenance Best Practices Guide, cap. 6, sec. 6.2.3.2.
La tabla es una ayuda para decidir qué dato falta antes de interpretar dos registros; no sustituye el criterio técnico ni las instrucciones del fabricante.
Una ficha que permite reconstruir la decisión
Como propuesta editorial de trazabilidad, registrar equipo, condiciones, método/medida, tendencia, evaluación y OT hace rastreable la decisión. En una planta, la ficha puede vivir en un GMAO, una orden de trabajo u otro sistema que la organización utilice; este artículo no recomienda un producto ni presupone una herramienta concreta. HSE respalda la planificación y el reporte de problemas, pero no prescribe este formato. HSE, mantenimiento de equipos de trabajo.
Una ficha breve puede incluir:
| Campo propuesto | Qué aclara | Qué no demuestra por sí solo |
|---|---|---|
| Activo y ubicación | Qué equipo y zona originaron la observación | Que la causa esté localizada |
| Fecha y contexto conocido | Cuándo se anotó y qué condición acompañaba la medición | Que otra lectura sea comparable |
| Método o referencia | Cómo se obtuvo el dato y a qué registro se compara | Que el método sea adecuado sin revisión |
| Observación separada de interpretación | Qué se vio y qué hipótesis se plantea | Que la hipótesis sea un hallazgo confirmado |
| Revisión y decisión | Quién evaluó el caso y qué acción documental se decidió | Que la decisión sea aplicable a otro activo |
| OT o seguimiento | Dónde consultar el registro y qué quedó pendiente | Que la tarea se haya completado si no hay cierre |
La tabla es una propuesta local. No pretende enumerar obligaciones documentales de la legislación. El Real Decreto 1215/1997 sí contempla comprobaciones para equipos bajo los supuestos de sus artículos 4.1 y 4.2, con documentación de los resultados según el artículo 4.4. No convierte todas las notas predictivas en esas comprobaciones ni obliga a una estructura única de OT. Real Decreto 1215/1997, artículo 4.
La diferencia entre observación e interpretación merece un lugar propio. “Se registró una señal distinta en el punto A” puede ser una observación si el registro existe. “El rodamiento está dañado” es una conclusión que necesita evidencia y competencia técnica. Entre ambas puede haber una hipótesis de trabajo, pero debe rotularse como tal. Esta distinción evita que la siguiente persona herede una suposición como si fuera un hecho confirmado.
También conviene escribir el resultado de una revisión con límites. “No se observó la misma señal en esta repetición” describe una lectura. “El equipo está en buen estado” sería mucho más amplia. La guía, el ejemplo y la ficha no autorizan esa conclusión general. Si el criterio de revisión, la condición de uso o la evidencia no permiten cerrar el caso, la OT puede dejar constancia de que el asunto continúa pendiente según el proceso local.
De la señal a una decisión documentada
La guía HSE recomienda planificar el mantenimiento y disponer de un canal para reportar problemas. También indica que el trabajo debe planificarse con cuidado, idealmente con las instrucciones del fabricante, y que no debe asumirse un trabajo para el que la persona no esté preparada o no sea competente. Son orientaciones británicas útiles para entender el papel de competencia y planificación, no legislación española. HSE, “How you can maintain equipment safely” y “Before you start maintenance”.
Una lectura aislada no permite recomendar que el equipo siga funcionando mientras se recopilan más datos ni ordenar desde fuera que se detenga. La organización aplica sus procedimientos, las instrucciones del fabricante y la valoración de personas competentes. El RD 1215/1997 exige mantenimiento adecuado teniendo en cuenta instrucciones y condiciones, y delimita comprobaciones periódicas ante ciertos deterioros que puedan generar situaciones peligrosas.
Ninguno de esos artículos configura una tabla predictiva universal o una decisión automática basada en una lectura. Real Decreto 1215/1997, artículos 3.5 y 4.2–4.4.
La página mejora la descripción del aviso, pero no sustituye la evaluación, las instrucciones ni los controles del centro.
Qué prueban y qué no prueban estos casos
Los dos casos son escenas inventadas para enseñar trazabilidad: una observación térmica en un motor y una lectura de vibración que parece cambiar. DOE aporta contextos de aplicación, no datos de estas escenas. Las lecturas, condiciones y resultados concretos no existen fuera del ejemplo; por eso no se muestran cifras.
Como límite editorial de la evidencia retenida, una lectura puntual no demuestra por sí sola avería inminente ni establece un umbral universal. Los dos documentos DOE citados son guías técnicas estadounidenses publicadas en 2010. Sus costes o ahorros históricos no son precios actuales ni resultados de una planta española. El texto no incluye umbrales porque no hay una base en estas fuentes para proponerlos aquí. DOE, guía de mantenimiento, capítulos 5 y 6 y capítulo 6.
Un ejemplo predictivo tampoco reemplaza el mantenimiento programado que corresponda ni la evaluación de seguridad. Las prácticas de una organización pueden requerir otras comprobaciones, documentación o controles según equipo y contexto. La página tampoco pretende agotar las obligaciones aplicables ni resolver un caso individual.
Preguntas frecuentes
¿Qué muestra un ejemplo predictivo?
Un caso predictivo conecta señal, medición repetible y decisión revisada por persona; no basta etiquetar calendario como predictivo.
¿Una alarma aislada obliga a parar?
Como síntesis editorial de seguridad, una alarma aislada no determina por sí sola si inspeccionar o parar; la decisión requiere valorar seguridad, instrucciones del fabricante y criterio competente.
¿Qué datos conviene guardar en la OT?
Como propuesta editorial de trazabilidad, registrar equipo, condiciones, método/medida, tendencia, evaluación y OT hace rastreable la decisión.
¿Los valores del ejemplo son umbrales universales?
No: como límite editorial, una lectura puntual no demuestra por sí sola avería inminente ni establece un umbral universal.