El control de stock mínimo y máximo define dos niveles para una regla de reposición: un umbral que activa la acción y un nivel objetivo al que se quiere volver. La expresión suele escribirse como (s,S): la letra s indica el punto de pedido y S el nivel «hasta». Antes de usar la fórmula, aclara qué significa la posición de inventario en el artículo y en el sistema donde vas a operar.
En el modelo continuo de MIT ESD.260, si la posición de inventario llega a s o queda por debajo, la cantidad de reposición es S menos esa posición. La diapositiva llama «Min-Max system» a esta política de revisión continua y la distingue de pedir una cantidad fija Q. Fuente: MIT ESD.260, Lecture 11, política continua (s,S), p. impresa 6.
En la práctica, «mínimo» y «máximo» pueden nombrar campos concretos del ERP, pero la política no se entiende solo leyendo las etiquetas. Una pantalla podría comparar existencias físicas; otra podría calcular una posición que incluye pedidos pendientes y compromisos. Comprueba primero qué valor recibe la regla y con qué frecuencia se actualiza.
La regla min–max continua en términos sencillos
MIT define s como el punto de pedido, S como el nivel objetivo hasta el que se repone y IP como la posición de inventario. En la notación de la clase, si IP ≤ s, la política pide S−IP; esto es, cubre la diferencia entre la posición actual y el nivel objetivo. Fuente: MIT ESD.260, Lecture 11, política de punto de pedido y nivel «order-up-to», pp. impresas 5–6.
La min–max continua no significa “compra siempre hasta llegar al máximo” cada vez que alguien revisa la ficha. La condición importa: el modelo descrito solo ordena si la posición llega al punto s o lo cruza. Si IP sigue por encima de s, no se activa la regla. La empresa puede añadir otra regla de urgencia o una revisión manual, pero eso ya sería parte de su propio procedimiento.
La regla se puede describir en cuatro pasos: definir la posición IP, observarla, compararla con s y, si se cumple la condición, calcular la diferencia hasta S. La cantidad resultante es la del modelo; una orden real también puede verse afectada por empaque, múltiplos de compra, restricciones contractuales, presupuesto o aprobación interna. No atribuyas esas condiciones adicionales a la ecuación de MIT.
En una ficha de proceso, deja la regla en una línea: en revisión continua (s,S), repones hacia S cuando la posición IP alcanza o queda por debajo de s. El cálculo no decide qué valores deben tener s y S para cada producto, ni establece una frecuencia universal de revisión, ni confirma que el ERP haya enviado una orden. Fuente: MIT ESD.260, Lecture 11, política continua (s,S), p. impresa 6.
Primero define la posición de inventario
Las existencias físicas son solo uno de los datos que puede formar la posición. En MIT, IP se calcula con inventario en mano más inventario pedido, menos atrasos y menos cantidades comprometidas. Esa definición evita tratar como disponible una unidad ya asignada, o ignorar una reposición que ya está en tránsito. Fuente: MIT ESD.260, Lecture 11, notación de inventario, p. impresa 5.
La fórmula académica no garantiza que todos los sistemas usen exactamente esos términos. Un almacén puede decidir incluir pedidos confirmados y excluir solicitudes aún no aprobadas; otra configuración puede tratar el material bloqueado o las devoluciones de manera distinta. Para reproducir el resultado, documenta los campos que el sistema incorpora y la fecha a la que corresponde cada dato.
Posición de inventario (IP) = existencias en mano + pedidos en curso − atrasos − compromisos.
La ecuación resume la definición de la clase. No debe mezclarse con «stock disponible» si esa etiqueta significa otra cosa en el software. Si el sistema resta compromisos automáticamente, restarlos de nuevo en una hoja reduciría dos veces la posición. Si una orden de compra aparece duplicada como pedido en curso, la señal también podría distorsionarse.
Antes de fijar s, revisa cómo se reciben los movimientos: ¿el inventario se actualiza al escanear cada salida?, ¿los pedidos se incorporan al confirmarse o al emitirse?, ¿las reservas se descuentan al asignar o al expedir? Estas preguntas no modifican el modelo, pero permiten saber si el dato que comparas representa la posición esperada por la política.
Una ficha maestra, un informe y el ERP pueden presentar cantidades distintas porque se actualizan en momentos distintos. Para una revisión concreta, apunta la fecha y hora de extracción, centro, ubicación, SKU, unidad base y filtros aplicados. Si el cálculo se rehace más tarde, esos datos ayudan a distinguir un cambio real de un cambio producido por movimientos posteriores.
Cómo elegir s y S sin inventar una regla universal
El modelo describe cómo se usa un par de niveles; no ofrece valores que sirvan para todos los artículos. La selección depende del historial de demanda, del plazo, de la criticidad, del coste de mantener stock, de restricciones de espacio y de los objetivos de servicio de la organización. MIT presenta el sistema como una forma de política de control, no una tabla regulatoria de mínimos y máximos para cada almacén.
Para revisar una política existente, identifica de dónde proceden s y S: análisis interno, parámetros históricos, compromiso contractual, recomendación del proveedor o una decisión de planificación. Comprueba la fecha de esa decisión y si el producto, proveedor, unidad de medida y ubicación siguen siendo los mismos. No traslades el máximo de un SKU parecido sin entender por qué se definió.
Un método local de revisión puede mantener los valores vigentes, observar la posición bajo una ventana de tiempo documentada y anotar cada ocasión en la que la política dispara una propuesta. La persona responsable puede comparar faltantes, pedidos urgentes, exceso y cambios de plazo antes de modificar los niveles. Este es un método de seguimiento propuesto, no un procedimiento prescrito por MIT.
No conviertas “s” en un mínimo físico que nunca se puede cruzar. La regla usa s como condición de reposición; si la demanda ocurre mientras llega un pedido, la posición puede bajar más. Tampoco interpretes S como una capacidad máxima del almacén: es un nivel objetivo en esa política. Si existen límites de espacio, caducidad o presupuesto, deben incorporarse mediante controles locales separados.
Ejemplo hipotético: de IP a cantidad de reposición
Supón que una empresa ficticia define para una referencia s=50 unidades y S=140 unidades. En un corte de inventario, el sistema muestra 66 unidades en mano, 20 unidades pedidas, 9 atrasadas y 10 comprometidas. Si esos campos coinciden con la definición de IP adoptada, la posición sería:
IP = 66 + 20 − 9 − 10 = 67 unidades.
Como 67 sigue por encima de s=50, la condición de pedido de este modelo aún no se cumple. No se calcula una orden min–max en ese instante. Eso no impide que una persona tome otra acción prevista por una política distinta, pero no sería el disparador (s,S) aplicado en este ejemplo.
En una segunda fotografía inventada, hay 35 unidades en mano, 22 pedidas, 4 atrasadas y 9 comprometidas. Entonces IP = 35 + 22 − 4 − 9 = 44 unidades. La posición queda por debajo del umbral s=50, así que la cantidad teórica para volver a S=140 es 140−44=96 unidades. La resta está en unidades de producto, siempre que cada entrada use la misma unidad base.
El resultado no indica que deban recibirse 96 unidades en una sola caja, ni que el proveedor acepte esa cantidad, ni que el ERP genere automáticamente una orden.
Si la compra solo permite múltiplos de 12, un responsable tendría que aplicar la regla de redondeo vigente y dejar constancia del cambio: 96 es matemáticamente múltiplo de 12 en este caso; en otros no necesariamente lo será. Si existe un mínimo de compra, compáralo con el resultado antes de enviar la propuesta.
| Entrada | Valor ficticio | Interpretación |
|---|---|---|
| Existencias en mano | 35 unidades | Conteo o saldo disponible según la definición local |
| Pedidos en curso | 22 unidades | Incluidos solo si la política los considera abiertos |
| Atrasos | 4 unidades | Restados de la posición |
| Compromisos | 9 unidades | Cantidades reservadas o asignadas en el supuesto |
| Umbral s | 50 unidades | Activa la revisión min–max al alcanzarse o cruzarse |
| Nivel objetivo S | 140 unidades | Nivel hasta el que se calcula reponer |
Los datos de la tabla se inventaron para comprobar la aritmética, no proceden de un ERP ni de una empresa real. Si se modificara una entrada —por ejemplo, si los 22 pedidos estuvieran cancelados— cambiaría IP y quizá la condición de reposición. La salida útil es conservar tanto la fórmula como las fuentes de los datos.
Min–max continuo no es igual a revisión periódica
El intervalo de revisión y el objetivo de reposición son conceptos diferentes. MIT define la revisión continua como observación dinámica de la posición; una política periódica observa en momentos establecidos. En la notación de la clase, (R,S) es una regla periódica: pide hacia S cada periodo R; una combinación híbrida también puede condicionar el pedido a un punto s. Fuente: MIT ESD.260, Lecture 11, políticas continuas y periódicas, pp. impresas 5–7.
En (s,S), el punto s dispara y S es el nivel hasta el que se repone bajo la condición descrita. En (R,S), la política revisa cada R periodos y puede ordenar para alcanzar S en esa revisión. Por eso no es suficiente que una pantalla muestre “mínimo” y “máximo”: busca la regla que evalúa los datos y el calendario con el que se ejecuta.
Una operación puede revisar el inventario físicamente una vez a la semana y, aun así, tener una regla configurada como continua que solo recibe datos cuando se registra una transacción. La distinción de MIT trata la política de revisión, no la calidad de los lectores o la frecuencia real de los recuentos cíclicos. Comprueba cómo viajan los movimientos y cuándo se vuelve a calcular la señal.
Cuando se compara un parámetro local con una fórmula, confirma la notación antes de reemplazar valores. Un S usado como nivel objetivo en una clase puede no ser el campo llamado “máximo” en una aplicación. Si el programa usa otra fórmula, exporta el nombre interno, su significado documentado y el valor de prueba; evita asumir equivalencia por compartir una letra.
Qué aporta y qué no aporta el ejemplo CDCR
El manual de operaciones del Departamento de Correcciones y Rehabilitación de California (CDCR) contiene una sección propia sobre el método MIN/MAX. En ese contexto institucional describe como entradas el historial de emisiones recurrentes durante un año de demanda, el tiempo de pedido y envío y el nivel operativo. También presenta ejemplos para categorías internas de pedidos. Fuente: California CDCR, Operations Manual, §22030.10.5, PDF impreso pp. 101–102.
El manual es útil para observar cómo una organización concreta convierte su actividad y sus plazos en niveles de suministro. No demuestra que el mismo número de días, nivel operativo o método de división sea adecuado para una fábrica española. CDCR es una agencia estatal de Estados Unidos; su política se debe leer con esa población, tipos de pedido y reglas internas en mente.
Si tomas el ejemplo como inspiración, separa lo que dice la fuente de tu decisión: CDCR expone sus propios datos, categorías y cálculos; una empresa tendría que definir su periodo de consumo, calendario, plazo de compra y objetivo operativo con registros propios. No copies la tabla de días ni cites el manual como legislación española.
La fuente tampoco sustituye la revisión de contrato, requisitos de cliente o controles internos de una compañía. Los niveles min–max son parámetros de gestión en la política descrita. Si un producto tiene restricciones de temperatura, vida útil, seguridad, trazabilidad u obligaciones sectoriales, esas condiciones deben revisarse con la documentación que realmente se aplique al producto y a la jurisdicción.
Errores que conviene detectar antes de ajustar niveles
Comparar s con las existencias físicas cuando la regla usa IP. Si existen pedidos en tránsito o reservas, la cifra puede ser distinta. Verifica la definición local y usa el mismo corte temporal para todas las entradas.
Sumar pedidos cancelados o restar reservas dos veces. Comprueba el estado y la forma de contabilización de cada movimiento. Una orden en borrador no equivale siempre a una reposición confirmada, y una reserva puede ya estar descontada del campo disponible.
Mezclar unidades de compra y unidades de uso. Si el proveedor vende cajas y la producción consume piezas, registra la conversión y revisa qué unidad usan s y S. No conviertas una caja en pieza sin anotar el factor.
Tratar S como capacidad física. Si el almacén no puede albergar el nivel objetivo, la discrepancia exige revisar el diseño de la política y la capacidad; no basta con forzar el pedido.
Copiar valores de otro producto o centro. El comportamiento del proveedor, el uso y los compromisos pueden diferir. Un nivel común solo tiene sentido si la organización lo definió como agrupación deliberada y puede explicar sus límites.
Cambiar parámetros después de un único faltante o exceso. Antes de revisar s o S, determina si el incidente provino de demanda extraordinaria, plazo distinto, error de datos, transacción tardía o configuración. Un cambio que no distinga esas causas podría desplazar el problema en vez de resolverlo.
Una revisión local reproducible
Para auditar la regla, conserva una captura de la ficha de política con su versión, la definición de IP, el SKU, la ubicación y la fecha del corte. Guarda por separado s, S, la posición calculada, la condición evaluada y, si se activó, la cantidad teórica S−IP. Si después el ERP propone otro valor, compara la unidad, redondeo, empaques y filtros en vez de sobrescribir uno de los dos resultados.
En cada revisión, registra el resultado como uno de varios estados claros: por encima del umbral; umbral alcanzado; pedido propuesto; pedido autorizado; orden enviada; pendiente de datos; o parámetro en revisión. Los nombres exactos dependen del flujo local. Evita llamar “pedido” a un cálculo que solo produjo una alerta y no registrar quién o qué autorizó el paso siguiente.
La decisión de cambiar niveles puede requerir revisar periodos con estacionalidad, faltantes, exceso, compras urgentes o cambios de plazo. El procedimiento debe especificar qué evidencia se consulta y quién mantiene los parámetros. MIT aporta la lógica de las políticas; la empresa aporta la decisión sobre los objetivos y el modo de operarlas.
Antes de cerrar un análisis, prueba la regla con un caso por encima de s y otro por debajo. Si IP=67 y s=50, la política no se dispara. Si IP=44 y s=50 con S=140, el cálculo produce 96. Esta prueba simple ayuda a detectar desigualdades invertidas, parámetros intercambiados y definiciones de posición inconsistentes, sin convertir los números inventados en una propuesta para producción.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el stock mínimo en una política min–max?
En la política continua (s,S) descrita por MIT, s es el punto de pedido: cuando la posición de inventario llega a s o queda por debajo, se activa la reposición. No significa necesariamente el mínimo físico permitido en cualquier ubicación; confirma cómo define la organización su posición y umbral.
¿Cómo se calcula cuánto pedir hasta el máximo?
En el modelo min–max continuo de MIT, si la posición IP es igual o inferior a s, la cantidad teórica es S−IP. Con s=50, S=140 e IP=44 hipotéticos, se obtiene 140−44=96 unidades. Múltiplos, mínimos de proveedor y redondeos pueden alterar la orden efectiva según la política local.
¿La posición de inventario es lo mismo que el stock físico?
No necesariamente. MIT define IP a partir del stock disponible en mano, los pedidos en curso, los atrasos y los compromisos. Antes de comparar con s, comprueba si el sistema local incluye esos mismos componentes y cómo trata material bloqueado o pedidos con fechas tardías.
¿La reposición min–max se revisa a intervalos fijos?
No en el modelo continuo (s,S): se observa la posición y se repone hacia S cuando IP llega a s o baja de ese umbral. En la política periódica (R,S) de MIT, la revisión se hace en intervalos R y la reposición hacia S sigue otra regla. No confundas ambas políticas.
¿Puedo usar los días de stock de CDCR para definir mis mínimos y máximos?
No como regla general. El manual CDCR explica niveles para su propia agencia, con sus categorías de pedido, historial de consumo, plazos y niveles operativos. Es un ejemplo institucional estadounidense, no una norma ni una recomendación automática para una empresa española.